Venezuela consolida su liderazgo en la Conferencia de Desarme de la ONU

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Este marte 4 de junio de 2019, se realizó una nueva reunión plenaria de la Conferencia de Desarme (CD) de la Organización de las Naciones Unidas, en Ginebra, Suiza. Este organismo es presidido por el Gobierno Bolivariano de Nicolás Maduro, y cuyo Representante Permanente es el Embajador Jorge Valero.

En el presídium de esta reunión plenaria estuvieron presentes el secretario general de la Conferencia y máxima autoridad de la ONU-Ginebra, Michael Moller; el embajador Representante Permanente de Vietnam, quien será el próximo presidente de la Conferencia de Desarme; y el embajador Jorge Valero, quien en nombre de Venezuela preside el único órgano encargado de tratar sobre los temas del desarme, en particular, el desarme nuclear.

En esta plenaria se abordaron temas relativos a la Agenda de Desarme Nuclear. Participaron como panelistas Usman Jadoon, experto de Pakistán; John Borrie, jefe del Programa de Armas de Destrucción en Masa y otras Armas Estratégicas del Instituto para la Investigación sobre el Desarme de Naciones Unidas (Unidir).

El embajador Jorge Valero informó que en la reunión plenaria de la Conferencia de Desarme se produjo un intenso e interesante debate, en el que participaron numerosas delegaciones, entre ellas, el Reino de los Países Bajos, Alemania, Australia, Francia, Rusia, India, Cuba, Indonesia, Irán, México, Argelia, Egipto y Japón.

Destacó el diplomático bolivariano que de los sesenta y cinco (65) países que integran la Conferencia de Desarme, solo estuvieron ausentes Estados Unidos y representantes diplomáticos de gobiernos tutelados por el imperio como Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador, Chile y Perú.

Según el embajador Jorge Valero la masiva participación de los países que conforman la Conferencia de Desarme constituye una flagrante derrota para el gobierno supremacista de Donald Trump y sus títeres, quienes intentaron -infructuosamente- impedir que Venezuela asumiera la presidencia de la CD-ONU.

El embajador Jorge Valero expresó que el Gobierno Bolivariano ha reafirmado, una vez más, su rol protagónico en los más diversos escenarios internacionales. El liderazgo que ejerce Venezuela, y el determinante reconocimiento que recibe el gobierno de Nicolás Maduro en todos los foros multilaterales, es una contundente demostración de que el imperio estadounidense y sus satélites son minoría en la comunidad de naciones.

Hacia un mundo libre de armas nucleares

El Representante Diplomático del Gobierno de Nicolás Maduro, en ejercicio de la presidencia de la Conferencia de Desarme, pronunció un discurso en el cual expresó que Venezuela está comprometida a promover el desarme general, completo y no discriminatorio, con base en un estricto control internacional como garantías para la paz y la seguridad internacionales.

El embajador Jorge Valero abogó por un mundo libre de armas nucleares. Dijo que esta es "una aspiración compartida por los países que quieren evitar las consecuencias catastróficas de cualquier uso de estas armas".

Manifestó que los propósitos que dieron origen a la Conferencia de Desarme solo serán alcanzados mediante la suscripción de compromisos jurídicamente vinculantes y universalmente compartidos para lograr la eliminación total de estas terroríficas armas.

El diplomático venezolano propuso comenzar a negociar un Tratado sobre la prohibición de material fisible, que evite la producción de armas nucleares y que destruya las ya existentes.

Venezuela reafirmó ante la Conferencia de Desarme su compromiso con los objetivos de la no proliferación y el desarme nuclear, como elementos fundamentales para contribuir al fortalecimiento de la paz y seguridad internacionales. Manifestó, asimismo, su apoyo al multilateralismo como principio básico de las negociaciones que deben llevarse a cabo en esta materia.

Abundando en consideraciones el representante venezolano manifestó que la prohibición y eliminación total de las armas nucleares es la única garantía contra el uso o la amenaza disuasoria del uso, que constituye una violación de la Carta de las Naciones Unidas. Su empleo sería un crimen de guerra y una violación del Derecho Internacional y del Derecho Internacional Humanitario.

Imaginémonos -dijo el embajador Jorge Valero- las catastróficas consecuencias humanas y ambientales- particularmente para los pueblos de los países en desarrollo- del potencial empleo de armas nucleares. Esta es la amenaza más grave para la humanidad que pone en riesgo la supervivencia de la civilización.

"Lamentable es que la disuasión nuclear siga siendo la base de las doctrinas militares de defensa y seguridad de algunos Estados y que, incluso, las armas nucleares puedan emplearse contra Estados que no las poseen", enfatizó el vocero bolivariano.

Agregó Jorge Valero que la doctrina de la disuasión nuclear es tóxica y letal. Es alarmante el despliegue de las armas nucleares de los Estados poseedores en el territorio de Estados que no las poseen, mediante acuerdos y tratados de defensa regional, haciendo que, incluso, Estados no nucleares se deban amparar en las doctrinas que promueven los Estados Nucleares.

Venezuela hizo un llamado a las potencias nucleares para que ratifiquen el Tratado de Prohibición de las Armas Nucleares, y a avanzar así hacia la eliminación de estas armas de manera multilateral, simultánea y no discriminatoria.

Mi país considera que el riesgo nuclear radica, precisamente, en la existencia de las armas nucleares, subrayó Jorge Valero. El riesgo de proliferación de armas de destrucción en masa de actores no estatales ha aumentado considerablemente con la evolución de la naturaleza del terrorismo, y se ha agravado -aún más- con los vertiginosos desarrollos de la ciencia, la tecnología y el comercio internacional que han alterado las modalidades tradicionales de la proliferación.

Aunque reconocemos -manifestó el embajador Jorge Valero- la disposición de algunos países de reducir sus gastos militares es alarmante que, en la actualidad, grandes potencias destinen ingentes recursos financieros para expandir sus fuerzas nucleares, en lugar de dedicarlos a la reducción de la pobreza a nivel mundial, al desarrollo social de las naciones, y a la ayuda al desarrollo para cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). 

 

 

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